Por Olga M. León
Mucho se habla de que no hay dinero, que hay familias enteras en paro, que los jóvenes tienen condiciones laborales precarias, que caen los ingresos de diversos sectores industriales,…Todo ello es indiscutible, en esta época de barbecho de ideas avispadas para salir de la crisis que vivimos en la actualidad.
Pero lo que tampoco podemos negar es que esto es España, y aquí la fiesta y el ocio corre por nuestras venas ibéricas. Llegaron las Navidades y en algunas casas se sustituyó el cochinillo por la ternera, pero en pocas casas se suprimió la fiesta. Mas tarde vinieron los Reyes y la mayoría de los niños tuvieron sus juguetes más deseados. Cierto es también, que la cuesta de enero, este año, ha estado más empinada que nunca… Pero a veces pensamos más en el ‘Carpe Diem’ que en el futuro y la verdad es que pensar así no está nada mal.
Y es que como dice el refranero popular –el cual, pocas veces se equivoca- ‘Al mal tiempo buena cara’. ¿Qué vienen los carnavales? Pues disfrazarse es lo que toca. Da igual el disfraz, da igual el precio del traje, da igual estar en un lugar o en otro, lo que importa es disfrutar.
Y es que quedarse en casa compadeciéndose uno mismo no vale para nada. Mejor salir con los amigos y bailar el ‘Good Night’ de Black Eyed Peas. Así, por lo menos, el día habrá terminado de una manera optimista. Ya llegará la mañana siguiente para seguir buscando trabajo y ver en las noticias lo mal que está todo.
Al final, todo pasa y si no fíjense como se superó el Crack del 29 en EE.UU, las guerras sufridas durante el siglo XX o las malas rachas que en cada familia tocan en un tiempo determinado. El humor es la clave para hacerlo más llevadero y el país –aunque ahora lluvioso- donde vivimos es otro aliciente más.
Sin más finalizo y me despido, deseando que la reflexión les haya servido.
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